domingo, 11 de octubre de 2009

martes, 8 de septiembre de 2009

No busques en la mar

No busques en la mar
aunque la mires desafiante,
el olvido a sueños rotos
la muerte en un instante.

No busques en la mar,
ella no sabe de engaños,
que no es causa de tus males
ni cobijo al mal amado.
No busques en la mar...

autor: Victor Juan Perez

sábado, 27 de junio de 2009

Hipocresía

Si, hipocresía es tu guia, tu droga, tu religión.
Vives en ella y por ella,
hipocresía son tus actos, en tus pensamientos,
contigo mismo con los demás.

Me da repugnancia el que no seas sincero,
el seguir aceptándote.
Pero ¿como te niegas?, ¡no sabes negarte!
¿como negar tu persona?
¿como parar para empezar de nuevo?.

Te noto absolutamente parado en tu evolución (¿?)...
Te has quedado como estancado con respecto a la demás gente.
¡Pero parese!...
Es asqueroso hablar, escribir sobre ti
sabiendo como se, que todo puede ser pura mentira.

"Si quisieras sembrar conmigo una flor,
y no la escacharas cuando haya brotado el primer tallo,
entonces podría creer que estas para el bien de la comunidad
y no por el tuyo propio."

autor: Celestino Hernández

domingo, 21 de junio de 2009

Revelaciones pensamientos: 1edición


Quiero ser Agua, bañar la piel de tu destino./ Ser aire, quedar prendido al último suspiro./Ser fuego, que brasa tu piel de terciopelo./ Ser Tierra, volver al principio, al fin de nuestro encuentro. Roberto Resendiz
Hay un niño guapo en el mundo y cada madre lo tiene. proverbio latinoamericano
La vida empieza a los cuarenta. Entonces ¿para que sirve hacernos venir con tanto adelanto?. Quino. El hombre posee un centenar de sentidos y con la muerte, solo desaparecen los cinco que conocemos. Pero los otros noventa y cinco seguiran viviendo. José Balza Si de noche me siento triste. Salgo a caminar por las llanuras del cielo y mi corazón amanece cubierto de rocío.
Humberto Ak´Alba. Si doy comida a los pobres, dicen que soy un santo. Si pregunto por qué los pobres no tienen comida, dicen que soy comunista.
Dom Hélder. Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera.
Pablo Neruda. Hay que recordar el pasado, no para reabrir las viejas heridas, sino para cerrarlas.
Federico Mayor. Guardaré silencio para escucharte... pero no hables para callarme.
Humberto Ak´Abal Los derechos se toman, no se piden; se arrancan, no se mendigan.
José Martí Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.
Pablo Neruda. La iglesia dice: El cuerpo es un pecado. La ciencia dice: El cuerpo es una maquina. La publicidad dice: El cuerpo es un negocio. El cuerpo dice: Yo soy una fiesta.
Eduardo Galeano.
La poesía es memoria empapada de lagrimas...
Miguel Angel Asturias.
Dios está donde se le deja entrar.
proverbio
De que vale un sueño una esperanza, cuando el olvido es aliado del tiempo y la distancia.
Victor Juan Pérez.














domingo, 31 de mayo de 2009



Sembrando

Con la “ hoce” de la luna
Me puso a segar estrellas
Y en la trilla de la noche
Se volvieran lentejuelas
Gofio de pálida luz
En zurrón de la hechicera
Sacado con esa trilla
Y molido entre dos piedras
Con la “hoce” de la luna
Cogí las espigas buenas
Cerní los granos de trigo
Cuando hacia ventolera
Fulgores son los pajullos
Que en la bóveda se quedan
Como semilla sembrada
Para la cosecha nueva.
Fué la luna una guataca
Y el cielo era la tierra
Y en esos surcos oscuros
Me puse a sembrar estrellas.


autor:Francisco Hernández

sábado, 23 de mayo de 2009

"Como sardinas en lata"


"Serenísimas muchachas, de la brega compañeras:
yo no sé si es apropiado o es remedo el tal topónimo
ni si existe su autor o es anónimo,
llamarse"La Grimona" el lugar de la tarea.


Como si las lágrimas vertidas ya no fueran
un castigo, una cruz o un sinónimo.
Me lo vuelvo a pensar, resulta cómico
el grande malestar en esa escuela.


Se merecen las dos un monumento
por conducir la barca a feliz puerto
luchando contra el viento y la marea.


El latón y las luces de neón son un tormento,
pesadilla, tempestad en el desierto.
¡Que pronto bajen Dios y un concejal pa´quelo vean!".


dedicado a la escuela prefabricada de La Zamora-Grimona,( Los Realejos) cuando estuvo como maestro en el curso 1982-83 D. Alvaro.

autor: D. Alvaro Hernández Diaz

miércoles, 20 de mayo de 2009

dialogo con mi sombrero


Estas triste, con la cara manchada,
con la boca abierta, sin hablar;
mirando con tu único ojo la mañana,
y la tierra, y el barranco, y la mar.


Estas diciéndome que hueles a trabajo,
a lágrimas de campos maltratados
y aún queriendo volar como los pájaros,
te quedaste aquí, junto a mi lado
porque las alas estaban encallecidas,
duras, como mis dedos y mis manos,
mis manos que torpes para coger flores
pero que hábiles para manejar la azada.


“ Tiene dos labios la azada
con los que besa a la tierra,
dio la semilla a su amada
y ella parió la cosecha .”


A veces eres escarnio de los señores
porque han tenido la vida regalada
mientras a mi me tapas madrugadas
y me proteges cuando el sol me habla,
hundido en el trazado del surco que se alarga
donde luego se va a dormir la papa,
abrigada por su colcha de estiércol .


Tu, te bebes el sudor de mi frente
como si fuera un delicioso licor
en un vaso transparente,
el licor del esfuerzo repetido,
del cansancio sin apenas recompensa.


Por eso, cuando en la tasca bebo el vino
no tengo fuerzas para decir:¡ya basta!
cuando me traen de nuevo otra botella;
y subiendo el alcohol a mi cabeza
te tumbo a un lado quizás para que calles
cuando has callado, tal vez mas de la cuenta.


Solo, con lágrimas en los ojos,
llorando porque también me llora el alma,
me incorporo cuando vienen otros ojos
con una mano mas pequeña y blanca
y me dice:” vamos padre, levante,
que ya está la cena preparada;
póngase bien el sombrero
que le espera mamá en casa.


autor: Francisco Hernández

miércoles, 22 de abril de 2009

Coplas recordando al poeta portuense Vicente Yanes


En la Dehesa nací
y en mi barrio me crié,
en el muy triste lloré
cuando a mi madre perdí
pues para siempre se fue.


Desde niño yo aprendí
que una madre es santa y bella,
mas allá de las estrellas
la mía ruega por mí
y aquí yo rezo por ella.


Un niño con desconsuelo
en medio de su agonía
a su madre le decía
madre, me voy para el Cielo,
que corta es la vida mía.


Soy canaria tinerfeña
canto de noche y de día,
si estoy alegre, folías
si estoy triste, malagueñas.


La canaria y su belleza
es la herencia de Guajara,
de Dácil y Guacimara
nuestras tres bellas princesas.


En Tigaiga dio su vida
el joven Mencey Bentor,
para calmar su dolor
por la libertad perdida.


Lugo vino a conquistar
con una cruz en vanguardia,
pero trajo en retaguardia
una espada criminal.


Un buen tenderete encierra
papas, mojo y buen pescado,
un zurrón, gofio amasado
y vino de nuestra tierra.


Canarias son siete peñas
que acarician suave brisa,
donde nacieron las isas
folías y malagueñas.

lunes, 6 de abril de 2009

Estamos alcanzando....


Estamos alcanzando la cima de lo imposible,
no ha de tardar en oírse
el sonar de la campana muerta.
Indefensos creyentes
se refugian en las alturas,
barruntos avisan
en barrancos inexistentes.


Los detractores de las tierras
huyen de sus aposentos,
dejan tras de sí
sembrados de cementos y alquitranes.
Mugrientas maquinarias
se esparcen en el espacio,
océano calcinado
se diluye en mísero oro negro.

Exigidas embarazadas
aguantan...en sus entrañas,
los que miran al otro lado
disimulan en distraerse.
Los testigos del invento
apuran sus folletos,
anunciado la nueva buena ha llegado...¡ ha llegado!

Los muñecos de la posguerra
se cobijan en discotecas,
aluviones de hormigas
desvalijan los manjares.
Mofletes de gobernantes cementados
apuran sus últimas licencias,
cerebros retorcidos saciados
se refugian en chozas adineradas,
mataron al llamado sector primario
y ahora quieren resucitarlo.
Llegó la felicidad al pueblo,
¡Salve al Todopoderoso! ¡Ya somos de primera!.


autor : Victor J. Pérez

domingo, 5 de abril de 2009

A LA MUERTE DE BENTOR


¡Cómo me parezco a ti!
Realejo, ¡Roto Realejo!
Hecho a lomas y barrancos,
hecho cristales de espejo.
¡Cómo me parezco a ti!
¡Realejo roto! Realejo.

Ya no se escucha el silencio,
ni a los ladridos del perro,
que a las cabras reunía
bajo la sombra de un cedro.

Ya no se escuchan los silbos
que, enamorados del viento,
por las quebradas se van,
revelando los secretos
de los guanches de Tigayga,
de agoreros y menceyes;
como el llanto de Bentor,
último mencey de un pueblo,
que fue a morir a los goros
donde tenia sus muertos,
ya xaxos embalsamados,
yertos, como estatuas, yertos.

Es como un desgarro al aire,
aquel silbo de cuchillo,
habla de luchas y muertes,
de violación y de heridos,
de sadismo y saqueos,
de expropiación y cinismo,
de conventos religiosos,
de lo más sucio y pútrido,
tras de hábitos y signos,
tras los más ricos vestidos.

¡Como va brincando el aire
las notas de mi silbidos!
Bentor, mencey de Tigayga,
el del corazón partido
por las noticias que el aire,
pusieron te en tus oídos.

Como una sombra del risco,
como cuando sopla el frío,
te ve la Luna pasar,
llorando al oír tus gritos,
muriendo al ver tus silencios
que un trueno llevó consigo.

Y el trueno, la sangre,
que arrancó carne en el sitio,
que con un chorro de fuego
dejó en el suelo tendido
un guanche, al gritar: ¡Justicia!

¡No me quitéis esto, es mío!

Y van y le quitan todo,
y le arrebatan al hijo
matándole a la mujer
y de quién había nacido.

¡Pobre Bentor! Tus silencios
te quedaron en un nido;
otras voces los barrancos
desbocaban en el sitio
donde la plata nocturna
caía en chorros, cual ríos.

Palabras que él no entendía
que profería el enemigo:
¡Hay que matar a la sombra
de este pueblo, de este risco!

Y fétido olor le vino
del valle y de los barrancos
de cuerpos de sus amigos,
muertos por un arcabuz
o por la peste, de frío;
por no dar la libertad
dejo el vanote prendido
con una flor en el pecho
el no serías un cautivo
se quedaría a la sombra
de Tigayga, de su risco.

Mencey Bentor, soy…
soy un guanche con su hijo,
que en los brazos de un goro,
taponó y quedó dormido.

Bentor, tu silbo fue al mar
bailando por los barrancos,
como tú, en el besñamén,
al tiempo, que ibas cantando.

¿Cantas ahora Bentor?
estas llorando, no cantas.
¡Guayaxeraxis!¿Guayaxeraxis!
reventándote está el alma
como Guayota y Echeyde;
al mar se le fue calma
los quejidos del mencey,
ya son ecos de una llama.

¡Acaman!¡Acaman!

Y se fueron retumbando
por el valle sus lamentos,
como de cabras rebaños;
los nativos y extranjeros,
lloran al oír su llanto;
el cielo, es un desgarro,
su alma en licuo reflejos,
se rompe entre los guijarros;
de pesar está repleto
el corazón del menceyto.

¡Bentor, Bentor, Bentor!

La parca es quién le llama;
la huirma, roba una zarza;
la sangre en su piel gritaba:
“Soy el último mencey
que profanaba una zarza”

Y el guincho sube a los cielos
y el sonido, como un gaviota blanca
se unió al grito de: “Acaman,
Guayaxeraxis”- mi alma
se unirá a ti en su vuelo.

Unos guanches contemplaban
a Bentor loco de pena
¡¡Guayaxeraxis, Acaman!!
Y la sangre se les hiela
al ver como las palabras,
lágrimas aquél hiciera.

¡Bentor, Bentor!

Le esperaba como esposa,
cómo una esposa que espera,
la muerte espera a Bentor
pero aquél es quién espera.

Suben el risco Tiraiga
y en la cascada de piedra
se oye el grito de Bentor,
a su lamento y su queja.

¡¡¡ GUAYAXERAXIS!!!
¡¡¡ ACAMAN!!!

Y aquella gente perpleja
ven como viste al mencey
el aire que le trajera
las dramáticas palabras
que, el silbo, gravó en la tierra
repitiéndola el barranco
hasta que enloqueciera.

Y su cuerpo en el vacío
no profirió ni una queja
y los guanches que le vieron,
dijeron: “Vamos, espera”.

Y se envolvieron de aire
y llora el risco de pena;
la muerte creyó esperar
y son ellos los que esperan.

Los castellanos al verlos,
su andar retienen a fuera
y Guayaxeraxis da
a la luna por ofrenda.
¡El cielo se hizo su goro
de todo el valle y su tierra!


autor: Francisco Hernández (Paco chacón)



martes, 24 de marzo de 2009

DIALOGO CON MI SOMBRERO (Monologo)




Tiene la azada dos puntas,
que no son de cornamenta,
sirven para arar la huerta
como lo jacen las yuntas.( cantado)
Si lo sabré yo bien,¡ vaya que si la sabré yo bien! ¿ verdad amigo ?. Losotros los hombres del campo lo sabemos bien, porque parece que naciéramos ya con una en la mano, si, pa arrancarle el corazón a la tierra; ¿o la muy desgraciada es la que nos arranca el corazón a losotros?. Montones de veces me lo has dicho tu, poro sin embargo no te he hecho caso sino que he seguido morrudo con lo mismo.

¿ Será que no se jacer otra cosa ?.
Eso mismo me dice Manolo el Majahierro, el marido de Juanita la Gata; el que tiene las bestias en la cerca del barranco el Perro. Poro el tamién está güeno pa sopa, el sirvió en la misma quinta que yo y allá todos lo llamaban el Revirado, si, aunque nunca tuve nada con el, poro si tenía que arreglar algún asunto..., ustedes ya me entienden, pos lo jacía por detrás y a traición.
A mi no me gusta esa clase de gente, yo lo saludo y punto. Tu lo sabes bien; yo prefiero ir a la venta de Seberiano el cojo y jincarme el vaso vino con Minguí el Sachacoles y Enriquí el Castellón, que con una guitarra y un timple tenemos juerga segura, luego tu me dices, “ámolos” y yo que no te jago caso y te tumbo atrás, como pa que me dejes tranquilo, poro al final me dejo convencer y me voy contigo.

Tamién hemos tenido ratos gracioso, ¿ te acuerdas cuando lo del elise?, si, cuando el día se jizo de noche, estaba cuidando la dula porque había que regar y conmigo estaban Fulgencio el Patapalo y el primo, Venancio el Pinto; yo no estaba muy enterado de aquello y ellos que me venían a ayudar empezaron a decirme que si era la fin del Mundo lo que iba a pasar; en esta descución estábamos cuando de pronto se empezó todo a oscurecer, aquellos dos salieron corriendo y gritando como alma que lleva el diablo.
¡Yo quiero morirme en mi casa, con los míos! Era lo que le oía decir.
Yo miré pal Sol y dispués pa la tarjea y me dije que la dula ya no la perdía y tuve que regar toda la finca solo porque no se veía ni un alma, entodabía me acuerdo de como cantaron los gallos y se echaron las gallina.
Poro no se rían ustedes, porque lo de Delfina la Gomera fue mas pior, pos no cogió a todos los chicos, y ella, y los acostó pa que la muerte los encontrara en la cama, cuando el marido llegó y se encontró con aquel cuadro, empezó a reirse que no había quien lo callara.( Empieza a reírse )
Sabes de que me estoy riendo ahora, seguro que no, de cuando fuimos juntos a la fiesta de San Pedro, si hombre, esa que jacen un arco de frutas y cosas de comer a la entrada; de cuando salió la procesión y luego salió una señorita rica gritando por toda la ladera.
¡Cójanme el mono! ¡Cójanme el mono!
Los hombres salieron corriendo a donde estaba la mujer pero ella seguía diciendo.
¡Cójanme el mono!
Hasta que se dieron cuenta que era un monito que se le había escapado.
Esa ves hubo cuento pa rato ya que todos se reían de la ocurrencia, la misma mujer se quedó dispués toda avergonzada porque sin quererlo se había puesto en redícalo delantre de todos.
Yo no conocía mucho del mundo ante de irme al cuartel porque siempre estuve en la finca ayudándole a mi padre y si no jaciendoles los mandados a mi madre, eramos mucho en casa y todos teníamos que jacer algo por los demas, dispues mis hermanos se fueron casando poro yo seguía igual, al lado de mis padres hasta que me llamaron a filas
Yo he tenido muy güenos momentos, cuando conocí a la mujer que sería mi marida, era la cosa mas linda que había visto; por lo menos pa mí, estaba en la verbena bailando con Catalina la bizca, cuando la escolumbre cerca de los padres, pensé que no iba a bailar conmigo porque antes se me trababan la palabras, poro si salió y sin darnos cuenta terminamos siendo novios aunque los padres no querían y se burlaban de ella por mi manera de hablar, nunca había sido demasiado feliz, yo, por las risas de los demás; cuando tenía que ir a comprar algo le decía a mi madre que me lo apuntara, pero aún así ella siguió conmigo en contra de lo que pensara la gente y sus padres y nos casamos, se llamaba Asunción poro todos la llamamos Sunta. Trabajamos juntos, vaya que si trabajamos, lo que tengo hoy no me lo ha dado nadie sino mi trabajo y el de mi mujel; tuvimos cinco hijos cuatro varones y Sunta,la niña, que se llama como la madre, fueron tiempos difíciles pero gracias a Dios no nos faltó la comida, porque en la finca que trabajé tenia de todo y nos servíamos de ella. Pero mi mujel me dejó solo, pronto, cuando la niña tenía seis años ella está en el centro dipués de Emilio, porque el mayor se llama como yo, Francisco, poro todos me llaman Pancho; dispués de la niña tuvimos a Tomás y por último a Eloy que es el más pequeño dispués de nacer el niño yo no se que pasó pero ella se fue yendo pa atrás, pa atrás, hasta que el Señor se la llevó, me parece que la estoy viendo, como si estuviera dormidita en la cama, nunca me pude casar con otro mujel, siempre les encontraba algún defeto.

Yo tenía que echar pa lantre, con mis cinco hijos y sin la mujel, ahí si que trabaje como un mulo, todos en la casa teníamos que jascer algo de pronto dejaron de ser niños pa ayudarme en la finca y en la casa.
El segundo se llamaba como mi padre y salió avispado el condenado, sabia de todo.
Un día cuando llegué a casa cansado como un mulo y con un güen jace de hierva al hombro, me encontré con que Suntita tenía todo hecho y estaba bañando a uno de los hermanos mas pequeños, ella estaba a punto de cumplir los siete años, era una niña con la carga de una mujer, me la quedé mirando un rato sin poder contener las lagrimas; si estaba cansado, poro se lo tuve que decir.
¡Anda mi niña vete a jugar un rato que yo lo termino de bañar!
Aun recuerdo su mirada de agradecimiento y el beso que me estampó en el cachete; nunca le importó mi falta de afeitado, al contrario, se ría como un cascabel cuando me daba un beso o me acariciaba.

Siempre me llamó “paito”, y yo pa ella hasta hoy que está casada soy su paito y ella pa mi..., güeno, pos no hay quien me la toque. Yo no les dije que la eligieron la reina de las fiestas del barrio. ¡Estaba preciosa! No porque fuera mi hija..., los hermanos estaban orgullosos de ella y esa noche no dejaron de echarle bromas y pa me ver creo que ese día fue cuando le salió el novio con el que se casó y es su marido.
Hoy solo me queda el más pequeño, porque ya todos se han casado, poro si que tengo que darle gracias a Dios porque nunca me he sentido solo y siempre en casa hay algún hijo, y si no los nietos, que te dan nuevas ganas de vivir.

Y eso tu lo sabes bien, si muchas veces me ayudabas pa que el sol no me derritiera en el surco, o cuando caía esa posma fría que cala hasta los huesos, (riéndose), y sin embargo corrías como un condenado cuando la brisa asoplaba más de la cuenta; ¿verdad?, ¡que no sabrás tu de mi; sombrero!

Autor : Francisco Hernández

viernes, 20 de febrero de 2009

Doña Dolores Chávez y su hijo Dominguito

Doña Dolores Chávez, natural de La Zamora y madre de Silvestre y Dominguito, fue una mujer con mucho rejo y mucho humor y para entenderlo, no tenemos mas que leer algunas de esas voladas relatadas por Mary Carmen y Aurora:
Por el día de los Santos Inocentes, había que estar con cuidado porque siña Dolores la de Chávez, se las gastaba a todos. En una ocasión hizo rolón y le puso un rollo de esparto dentro y luego se lo fue a llevar a una vecina que feliz y contenta lo puso a enfriar, hasta que su marido le pidió algo con que acompañar unos vasitos de vino, y el hombre muy educado partió en cuatro el postre, o al menos lo intentó..., porque cada vez que hincaba la cuchara, esta giraba en el patio como arte de magia, la magia que descubrió la vecina cuando a instancia de su esposo, rebuscó el rolón y encontró además del esparto la broma de seña Dolores.

"Ya esta bandida me la volvió a gastar"

¡Y como se las gastaba!... Un día cogió u perro de tiza que tenía uno ojos muy brillantes, lo envolvió en una pañoleta y se lo llevó, ni corta ni perezosa a seño Domingo el cestero, que además de hacer todo tipo de cestos, santiguaba a los vecinos.
Pues bien, el buen hombre ante el mal que tenía el presunto infante, dejó en lo que estaba traquinando y comenzó el rezado, desmayandose una y otra vez..., diciendo:
¡"Ñohh..., este chico si que tiene aire metido en el cuerpo..."!
¿Fuerte airón...! espero que ahora se le quite y pueda dormir toda la noche...".

Mientras esto decía, doña Dolores, entre risas, descubrió el engaño y lo que seño Domingo creyó humano, se transformó en una figura de perro que incluso parecía, con esos ojos brillantes, reírse también de la broma.
Las carreras que tuvieron que dar Dolores y su acompañantes femeninas fueron tremendas, porque el hombre en cuestión no se lo tomó muy bien y el enfado le duró muchos años en los que estuvo peleado.

Dominguito el de Chávez, natural de La Zamora al igual que su madre doña Dolores, es una de esas personas que siempre mostró un guiño propio de un gran artista, que más tarde se consagró como un actor y hombre de arte, un ser polifacetico, que tuvo una intensa vida, que se fue para Venezuela como muchos otros canarios, en busca de la fortuna y siendo uno de los mas queridos y renombrados actores de telenovelas y fotonovelas, de esas que hace algunos años alternaban espacio con los útiles de labores, o sea hilos, agujas, etc.
Dominguito, entre las veladas o fiestas que organizaba, cabe destacar, cuando vestía de toledanas a las chicas de los Morales, con unas faldas hechas por él, producto de unas pobres cortinas de cretonas que su abuela tenía en casa. Aprovechando que su abuela se había ido para Las Palmas, retiraba toda la leña del salón y llevándola a una cueva, improvisaba un pequeño escenario en donde daba rienda suelta a su genio.
A las chicas les hacía unas trenzas de espartos y las sacaba al escenario cantando:
" No vayas a Toledo, talavera si no es de día,
porque da mucho miedo pasar la noche sin compañía".
Para otra ocasión, trajo la mesa de Genaro el zapatero y salió Matilde Morales y Pepillo haciendo de enamorados:
"Andrés, salta pronto la pared..., corre... corre... que mi padre ya se fue...".

Entre las fiestas que organizaba, estaba la cabalgata de la alimentación, que organizaba Dominguito y consistía en un pasacalles por las fiestas de San Benito, llevando las mujeres calabazas en la cabeza, un collar de rosquetes o de pimientas, bubangos y zanahorias colgando de los trajes y los hombres se arreglaban con un gorro militar hecho de bolsas de cemento con una pimienta a modo de borla, portando en una mano un mechón de petróleo y en la otra sujetando una caña de millo a modo de mosquete.
De esta increíble y simpática manera marchaban, recorriendo las calles hasta Realejo Alto, utilizando como acompañamiento tambores y una especie de sonajero hecho de madera y chapas de refresco.

relatos extraidos del pregón de fiestas de La Zamora 1999, editado en el libro "La comarca de Juan de Zamora y Jorge de Grimón".
Isidro Pérez Brito.

sábado, 17 de enero de 2009

Nuestra Señora María de Las Nieves



¡A Ti, Santa María de Las Nieves!
que desde el monte romano del Esquilino,
extendiste tu blanco manto
por todo el mundo cristiano,
llevando tu advocación mariana,
a este barrio realejero de Zamora-Grimona.


Haz, que este pueblo zamorano
vea en tu imagen,
pureza y alma inmensamente representada.
Y a las sombras de la ignorancia le des luz espiritual,
que en equivocas tradiciones
expresan su devoción bailándote,
sabiendo que eres Inmaculada.


Fiestas del pueblo y en tu Honor, son estas fiestas,
fiestas a las que tanto queremos,
a Nuestra Señora Madre María de Las Nieves,
por ser Madre de Jesús,
amor, cariño y respeto.
Fiestas de ausencias y entrañables recuerdos,
fiestas de amistad y alegrías,
fiestas de convivencia vecinal son estas fiestas,
fiestas de manteles blancos como la nieve
que ensalzan nuestros sentimientos.


Que el sonar de tambores callen
y silencien las trompetillas,
en tu blanco pecho adormece el Niño.
Y que un coro celestial de mariposas blancas
te acompañen en tu liturgia,
y violines de la paz
toquen el Ave María.


¡Dios te Salve Madre Mía!
¡Reina de todas las Marías!
representada en Nuestra Señora del Carmen y el Rosario,
en María de Los Afligidos y Concepción,
en Nuestra Señora de Candelaria y Las Mercedes,
María de Esperanza y Los Remedios...
¡Siempre María! piadosa y misericordiosa.
Nuestra Señora de Las Nieves
Maternidad divina.


¡Oh Santa María de Las Nieves!.
Eres guapa y eres bella
cuan rosa que llevas en tu mano izquierda.
Protege a tus hijos de este rincón realejero,
del mal pensamiento y escabrosos sueños.


Y que estas solemnes rogativas,
prendan en los corazones
de la gente zamorana,
y lleven en sus labios un canto,
la Salve como oración.


poema de Victor Juan Pérez, dicho en el pregón de fiestas La Zamora-Los Realejos año 2007