
¡Hoy me vienen a ver!,
rompo mi voz negandome,
la nostalgia y el engaño
me carcomen los sentimientos,
que se vayan por donde han venido
que yo me quedo esperando.
Hoy me vienen a ver
en el silencio sabré disimularlo.
Lo noto en la frescura de mi cara
después del afeitado,
en el perfume a visitas de domingo
oliendo a bien cuidado,
en la generosa amiga de dos ruedas
que me lleva a la sala de espera
y en las caricias de las damas blancas
maquillando mis agonías,escondiendo mis rechazos.
Hoy, me vienen a ver
en el silencio, sabré disimularlo.
vendrán de todas partes del lugar
y serán bien llegados,
con mis sarcástica felicidad
y sonrisa de lado a lado.
Algún que otro abrazo se escapa,
alguna insinuación a perdida de tiempo
se manifiesta,
que todo sea por el que dirán,
se justifica la espera.
¡Mira Pepito!dale un besito al abuelo,
¡no quiero! ¡me da miedoo!
vaya con estos niños de ahora,
con un poco de suerte
me llevaran de paseo.
llevarme por la orillita del mar
que me lleven de paseo,
que se me olvidó el hablar
y me vienen desvaneos.
Por la orillita del mar,
donde mas pronto pase el tiempo,
que los niños no quieren estar
y si dialogan las miradas
reviven los sentimientos.
Hoy me vienen a ver
por momentos,
la lucidez brilla en mis pensamientos,
¿díganme donde dejaron a canelo?
si me busca por el huerto
y el reparto ¿ lo hicieron bien?
¿quedaron todos contentos ?.
Mejor es guardar silencios
en este destierro convenido,
mas grande hubiese sido
el gozo de estar con mi gente
y morir entre los mios.
Hoy me vienen a ver
a este purgatorio "Dulce Hogar"
donde me aferro a la vida
en esta jaula de indefensos,
esperando la suelta de la paloma
para volar
y volar...
al silencio de los muertos.
autor: Victor Juan Pérez.