Los guanches del menceyato de Tahoro (valle de Araútupala), al igual que el de toda la isla, vivían de una forma organizada antes de llegar el mercenario Alonso Fernández de Lugo y los suyos. Como cualquier pueblo del mundo, habían desigualdades en sus clases sociales y se cree que su poblamiento data del comienzo del primer milenio antes de Cristo.
Tierras fértiles, conocían la agricultura, sembraban para su alimentación: cereales, habas, lentejas y frutas como dátiles , higos etc.. los cereales los tostaban en vasijas de barro y lo molían en molinos de piedra, donde obtenían el gofio que a su vez, lo mezclaban con leche, agua, manteca o miel para su alimentación. Del mocan obtenían higos de miel y de los helechos hacían harina de sus raíces. Los animales que tenían, eran ganados de cabras, cerdos y ovejas; obteniendo de ellos leche, manteca y su carne. Con pieles de animales muy bien curtidas cortadas y cocidas, hacían sus vestidos, bolsos, mantas, canastas etc.. Era la zona de Las Cañadas del Teide neutral para los menceyatos de la isla, donde podían llevar sus ganados para pastorear.
Habían abundantes perros. Su principal fiesta era el"Besñamén" y se celebraba al recoger las cosechas; habían danza, desafíos en levantamiento de piedra, luchas y juego del palo. Se casaban sólo con una mujer y su dios era "Achamán", "Acorán" su cielo y "guayota"era el diablo que habitaba en las profundidades de "Echeyde" (el Teide).
Los guanches de la isla de Achinet, pierden la felicidad y tranquilidad en que vivían, tras la llegada de los invasores castellanos. Con el desembarco en las costas de Añaza, las tropas castellanas empezaron a avanzar hacia el interior de la isla. Benchomo (mencey de Tahoro), reune a sus consejeros en el gran "Tagoror", precedido de su añepa, les habla de la suerte que les espera:" Dignos descendientes del Gran Tinerfe, ha llegado el momento, de defender la patria del invasor extranjero".
Los conquistadores, no tuvieron mayor resistencia hasta llegar al barranco de Acentejo, donde reciben una severa derrota, por parte del ejercito guanche venido desde el valle de Tahoro.
kebehy Benchomo( Mencey grande de Tahoro), fué un hombre inteligente y gran estratega, no solo lo demostró en esta batalla de Acentejo, sino en otras mantenidas con los conquistadores y que los cronistas de la época al servicio de los invasores no reseñan, por serles contrario los resultados, pero que oralmente se fue transmitiendo.
Esta gran victoria la de(Acentejo) , les sirvió durante cierto tiempo a los guanches del menceyato de Tahoro, para restablecer su tranquilidad, aun sabiendo que la amenaza del invasor era inminente. Los otros menceyatos de la isla, ya por no hacer gran resistencia o negociaciones en el reparto de algunas tierras, habían sucunbído a los de Lugo.
Los castellanos, deseosos de terminar la conquista de la isla y con la complecidad de algunos menceyes rendidos, convocan a Benchomo y algunos de los suyos a una reunión con el pretexto de un acuerdo airoso para los guanches, (finales del año 1495). Aprovechan el momento, para dar muerte a Benchomo y parte de su ejercito (sucedió en tierras laguneras, próximas al valle de Tahoro).
Después de esta traición, los guanches que no fueron prisioneros, se retiraron junto al hijo del mencey Benchomo, Bentor, a los montes de Tigayga (Los Realejos) decididos a resistir hasta el fin.
El ejercito castellano mejor organizado, se fue adentrando en el valle, ya sin mucha resistencia. Las enfermedades contagiosas, motivadas por el envenenamiento de las fuentes y manantiales por parte de los invasores, originaron una gran mortalidad en el pueblo guanche y los feroces perros que vagaban abandonados y hambrientos, molestaban a las gentes y devoraban a los cadáveres, que iban dejando a su paso las atrocidades y barbaries que cometieron los conquistadores. Tan grande era la desolación y las adversidades en el pueblo guanche, que aún siendo mayoría ante la minoría castellana, no pudieron resistir la invasión castellana.
A la sombra de la ladera de Tigayga, en un ultimo Tagoror, es proclamado mencey Bentor (hijo de Kebey Bechomo). Y antes la llegada de los soldados de caballería castellana y el negarse a firmar las paces de Los Realejos con los conquistadores, se refugia juntos a otros guanches que no quisieron ser prisioneros de los castellanos, en las cuevas de los riscos de Tigayga. Bajo estas grutas, se libraron las ultimas y encarnizadas luchas entre españoles y guanches. (aunque años después, siguieron luchando por sus tierras, algunos alzados guanches que se refugiaron en las montañas).
La resistencia guanche se había apagado y perdido ganados y tierras. Bentor, temiendo por su libertad, prefirió el suicidio ritual, arrojándose al vacío desde lo alto de los riscos de Tigayga(cercano a la gruta de su vivienda), antes de entregarse a los conquistadores, mirando con enorme desconsuelo desde aquella altura, el trágico fin del menceyato de Tahoro.
A finales del mes de enero de 1496, el Adelantado esclavista y sus tropas reales, llegaron al Realejo y pasando el ultimo barranco el de "Tagaceite"; en un solar, que según la tradición ocupa la parroquia de Santiago Apóstol (Los Realejos), se celebró un acto religioso en honor a los conquistadores y una ceremonia de bendición cristiana, a los menceyes y guanches sometidos al ejercito castellano que les acompañaban, dando por terminada la conquista de la isla.
Muchos guanches, fueron vendidos como esclavos a las cortes europeas y otros se fueron mezclando con nuevos pobladores que llegaban una vez terminada la conquista, mayoritariamente portugueses, andaluces, genoveses, castellanos y franceses.
Bentor tuvo un hijo llamado Derimán, al serle impuesto el baustizo tomó el nombre de Cristóbal Hernández de Tahoro, estudió en Sevilla la carrera de abogado, escribiendo una historia de la conquista, cuya obra se encuentra perdida, y dos hijas: Ramagua y Collarampa, esta ultima con el nombre impuesto de María Hernández de Tahoro, casándose con el canario Juan Doramas, antecesor de los actuales Oramas.
El municipio de Los Realejos era en esos tiempos, unos parajes con distintos poblados y al ser unas de las tierras mas fertiles de la isla, con abundantes aguas por sus barrancos casi todo el año, habia una gran actividad agricola y sobre todo ganadera. Sus caminos que llevaban a las grandes montañas de Las Cañadas del Teide, era tránsito de los ganados, como era el camino de la cumbre o el de la ladera de Tigayga a travez del paso de siete cañadas.
Una vez terminada la conquista en el Realejo, el paraje donde se establecieron los conquistadores empezó a llamarse Realejo de arriba, en las inmediaciones de la iglesia de Santiago Apostol. Mientras que los guanches seguían en lo que iba a llamarse Realejo de abajo, donde empezaron a construirse las primeras edificaciones como la hacienda de los Príncipes, residencia del Adenlantado Alonzo Fernández de Lugo, donde se creó el primer ingenio de azúcar, primer cultivo introducido en estas tierras, haciendas de la Era, el cuchillo, la coronela y el jardín.
autor:Victor Juan Perez
Yo soy el mencey que, el primero
salgo a guardar mi ganado,
y en mi palacio dorado
la cueva de un risco entero,
de una vez la naturaleza
mis aposentos labró.
Y en ello no encierro yo
la codiciada riqueza
sobre pieles de animales
duermo, hasta que sale el día,
desde que la noche fría
baña sus negros umbrales.
Si por ese monte abajo
quieres llegar a las cuevas,
entre esas palmeras nuevas
hallaras un verde atajo.
Luego, una fuente pequeña
que forma en el prado un charco.
Y apenas a un tiro de arco,
enfrente una blanca peña.
Allí comienza la habitación
de aquesta nuestra nación,
donde ya juntas están,
todos los mas importantes,
los mas valientes y diestros
de los nobles guanches nuestros,
en los que hay algunos gigantes.
Lope de Vega
pintura: Francisco Hernández
2 comentarios:
Acabo de descubrirte.. Gracias un buen relato de nuestro origen
Acabo de descubrirte.. Gracias un buen relato de nuestro origen
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